
El Santo Rosario es un conjunto de oraciones donde se contempla y medita el Nacimiento, la Pasión y Resurrección de Jesucristo. Y la camándula es el instrumento con el que nos ayudamos, de nudos o bolitas, para llevar la cuenta de Avemarías. La camándula es como un ábaco de mano, nada más, no es el Santo Rosario, es sólo la camándula.
De todas las devociones a la Santísima Virgen María, el Rosario es la más extensamente difundida entre los fieles. Todo buen católico, que es agradecido y ama a de la Madre de Dios, debe tener una tierna devoción al rezo del Rosario e intentar obedecer la petición del cielo de rezarlo diariamente. Porque es por nosotros y para nosotros, para beneficio nuestro.
ORIGEN
El Santo Rosario en su forma actual, conforme a la tradición, fue difundido por Santo Domingo, el fundador de la Orden de los Predicadores, para contener la herejía albigense, que por entonces se estaba extendiendo por todas partes del continente europeo.
Santo Domingo lo hizo en obediencia a una revelación recibida por parte de la Santísima Virgen, a quien había acudido con el mencionado propósito en el año 1206.
En 1917, la Virgen de Fátima renovó el llamado a toda la Cristiandad para que recemos el Santo Rosario en reparación de tantos pecados y porque pronto sería el ÚLTIMO RECURSO para la mayoría de los cristianos, debido a la interrupción de algunos sacramentos como el Sacrificio Perpetuo (la Santa Misa), la Confirmación y el Orden Sacerdotal. Interrupción debida a su alteración o mutación de forma, materia y ministro por industria de los agentes de la Sinagoga de Satanás infiltrados en la Iglesia.
A partir del conciliábulo Vaticano II, la Neo Iglesia también se lanzó contra el Santo Rosario por diferentes frentes, para intentar disminuir su rezo y transformar su forma tradicional. Así se añadieron los “Misterios Luminosos”, se alteraron la letanías y también se fue sustituyendo el Santo Rosario por devociones más breves pero más “lucrativas” como la Corona de la Misericordia de la hebrea Helena Kowalska Babel. Adulteraciones de los enemigos de la Iglesia.
ROSARIO TRADICIONAL
CÓMO REZARLO
El Rosario consta de quince decenas; cada decena se compone de un Padrenuestro, diez Ave María y un Gloria, a lo que Nª Sra. de Fátima nos pidió en su tercera aparición que incorporásemos la Oración de Fátima. Ninguna otra oración forma parte del Rosario; todo lo demás que se haya ido añadiendo antes o después de cada decena, proviene de piadosas adiciones pero sin mutilar la forma tradicional de esas quince decenas o misterios. Se empieza cada decena anunciando el Misterio junto con una pequeña petición, como nos enseña San Luis María Grignion de Monfort en su obra “Métodos para rezar el Santo Rosario”. Entonces cada decena quedaría así:
Anuncio y Petición + Padrenuestro + Diez Ave María + Gloria + Oración de Fátima
Por “misterio” se entiende un suceso de la vida de Nuestro Señor Jesucristo o de su Santísima Madre. El Santo Rosario se dividen en tres series de cinco misterios cada una, llamados Misterios Gozosos, Dolorosos y Gloriosos.
MISTERIOS GOZOSOS
1. La Encarnación del Hijo de Dios.
2. La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel.
3. La Natividad de Nuestro Señor Jesucristo.
4. La Presentación del Niño Jesús en el Templo y la Purificación de la Santísima Virgen.
5. El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo.
MISTERIOS DOLOROSOS
1. La Agonía de Nuestro Señor en el Huerto.
2. La Flagelación de Nuestro Señor Jesucristo.
3. La Coronación de espinas de Nuestro Señor Jesucristo.
4. Jesús con la Cruz a cuestas.
5. La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo.
MISTERIOS GLORIOSOS
1. La Triunfante Resurreción de Nuestro Señor Jesucristo.
2. La Ascensión de Jesucristo a los cielos.
3. La Venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles y la Virgen María.
4. La Asunción de Nuestra Señora a los Cielos.
5. La Coronación de la Santísima Virgen como reina de cielos y tierra.
CUÁL ES EL ORDEN
Una forma acostumbrada de rezarlo es recitar solamente una corona diaria o tercera parte del Rosario. Esto es, cinco decenas, cada día. Lo habitual es decir los Misterios de Gozo (de alegría) los días lunes y jueves; los Misterios Dolorosos suelen rezarse los martes, viernes, sábados y los domingos de Cuaresma; y los Misterios Gloriosos habitualmente se rezan los miércoles y domingos.
1. En el Crucifijo de la camándula, comenzamos con la señal de la cruz y a continuación rezamos el Credo.
2. En la siguiente cuenta, rezaremos un Padrenuestro.
3. En las siguientes tres cuentas, rezaremos tres Avemaría.
4. En la quinta cuenta, rezaremos un Gloria.
5. A continuación, comienza lo que es propiamente el Rosario.
Primero, se debe anunciar el misterio que se va a rezar, y se comienza cada misterio con un Padrenuestro, seguido de 10 Avemaría, al término de las cuales se rezará un Gloria Patri, y la oración dada por el Ángel de la Paz a los tres pastorcitos de Fátima. Ejemplo: “Primer Misterio Doloroso, La Agonía de Nuestro Señor en el Huerto – Padrenuestro, 10 Avemaría, Gloria, oración de Fátima”. Esto mismo se hará sucesivamente hasta recorrer las cinco decenas del Rosario.
Una vez terminado el rezo de los cinco Misterios, pueden rezarse distintas oraciones, las cuales son opcionales y pueden elegirse según se prefiera. Tradicionalmente, lo que suele rezarse al término del quinto Misterio es 1 Padrenuestro, las 3 salutaciones a la Santísima Virgen María, la Salve y las Letanías Lauretanas. Y se termina y cierra el Santo Rosario con la Señal de la Cruz.
ANUNCIOS Y PETICIONES
Ejemplos de San Luis María Grignion de Montfort
de su libro “Métodos para rezar el Santo Rosario”.
1ª decena: La Encarnación. Te ofrecemos, Señor Jesús, esta primera decena en honor de tu Encarnación en el seno de María. Y te pedimos, por este misterio y por intercesión de Ella, una profunda humildad. R/. Amén.
2ª decena: La visitación. Te ofrecemos, Señor Jesús, esta segunda decena en honor de la Visitación de tu Santísima Madre a su prima Santa Isabel y de la santificación de San Juan Bautista. Y te pedimos, por este misterio y por intercesión de tu Santísima Madre, una perfecta caridad para con el prójimo. R/. Amén.
3ª decena: El Nacimiento de Jesús. Te ofrecemos, Señor Jesús, esta tercera decena en honor de tu Nacimiento en el establo de Belén. Y te pedimos, por este misterio y por intercesión de tu Santísima Madre, el desapego de los bienes de la tierra y al amor a la pobreza y a los pobres. R/. Amén.
4ª decena: La Presentación. Te ofrecemos, Señor Jesús, esta cuarta decena en honor de tu Presentación en el templo y Purificación de María. Y te pedimos, por este misterio y por intercesión de tu Santísima Madre, gran pureza de cuerpo y alma. R/. Amén.
5ª decena: El Hallazgo de Jesús. Te ofrecemos, Señor Jesús, esta quinta decena en honor de haberte encontrado María en medio de los doctores. Y te pedimos, por este misterio y por intercesión de tu Santísima Madre, la verdadera sabiduría. R/. Amén.
6ª decena: La Agonía de Jesús. Te ofrecemos, Señor Jesús, esta sexta decena en honor de tu Agonía mortal en el Huerto de los Olivos. Y te pedimos, por este misterio y por intercesión de tu Santísima Madre, la contrición de nuestros pecados. R/. Amén.
7ª decena: La Flagelación de Jesús. Te ofrecemos, Señor Jesús, esta séptima decena en honor de tu flagelación sangrienta. Y te pedimos, por este misterio y por intercesión de tu Santísima Madre, la mortificación de nuestros sentidos. R/. Amén.
8ª decena: La Coronación de espinas. Te ofrecemos, Señor Jesús, esta octava decena en honor de tu Coronación de espinas. Y te pedimos, por este misterio y por intercesión de tu Santísima Madre, el desprecio del mundo. R/. Amén.
9ª decena: La Cruz a cuestas. Te ofrecemos, Señor Jesús, esta novena decena en honor de tu Cruz a cuestas camino del Calvario. Y te pedimos, por este misterio y por intercesión de tu Santísima Madre, paciencia en todas nuestras cruces. R/. Amén.
10ª decena: La crucifixión y muerte de Jesús. Te ofrecemos, Señor Jesús, esta décima decena en honor de tu Crucifixión y Muerte ignominiosa en el Calvario. Y te pedimos, por este misterio y por intercesión de tu Santísima Madre, la conversión de los pecadores, la perseverancia de los justos y el alivio de las almas del Purgatorio. R/. Amén.
11ª decena: La Resurrección. Te ofrecemos, Señor Jesús, esta undécima decena en honor de tu Resurrección gloriosa. Y te pedimos, por este misterio y por intercesión de tu Santísima Madre, el amor de Dios y el fervor en tu santo servicio. R/. Amén.
12ª decena: La Ascensión. Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decimosegunda decena en honor de tu Ascensión triunfante. Y te pedimos, por este misterio y por intercesión de tu Santísima Madre, deseo ardiente del cielo, nuestra Patria querida. R/. Amén.
13ª decena: – La Venida del Espíritu Santo. Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decimotercera decena en honor del misterio de la Venida del Espíritu Santo sobre la Iglesia. Y te pedimos, por este misterio y por intercesión de tu Santísima Madre, la venida del Espíritu Santo a nuestras almas. R/. Amén.
14ª decena: La Asunción de María. Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decimocuarta decena en honor de la Resurrección y gloriosa Asunción de tu Santísima Madre. Y te pedimos, por este misterio y por intercesión de Ella, tierna devoción para con tan buena Madre. R/. Amén.
15ª decena: La Coronación de María. Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decimoquinta decena en honor de la Coronación de tu Santísima Madre en el cielo. Y te pedimos, por este misterio y por intercesión de Ella, la perseverancia en la gracia y la corona de la gloria. R/. Amén.
ORACIONES QUE COMPONEN EL SANTO ROSARIO
Ahora veremos una por una las distintas oraciones que componen el Santo Rosario.
SEÑAL DE LA CRUZ
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
CREDO
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Señor nuestro, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre Todopoderoso, y desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de la carne y en la vida eterna. Amén.
PADRE NUESTRO
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del maligno. Amén.
AVEMARÍA
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
GLORIA
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
ORACIÓN DE FÁTIMA
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego eterno del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu infinita misericordia. Amén
SALUTACIONES A LA VIRGEN MARÍA
1. Dios te Salve María Santísima, poderosísima Hija de Dios Padre, Virgen purísima antes del parto, en tus manos, Señora, ponemos nuestra fe para que la ilumines. Llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.”
2. Dios te Salve María Santísima, amantísima Madre de Dios Hijo, Virgen Purísima en el parto, en tus manos, Señora, ponemos nuestra esperanza para que la alientes. Llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.”
3. Dios te Salve María Santísima, castísima Esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen Purísima después del parto, en tus manos, Señora, ponemos nuestra caridad para que la inflames. Llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.”
Dios te Salve, María Santísima, Templo, Trono y Sagrario de la Santísima Trinidad, Virgen concebida sin la culpa Original.
SALVE
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María!
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
LETANÍAS LAURETANAS
La letanía es una rogativa o súplica que se hace a Dios con cierto orden, invocando la Santísima Trinidad, y poniendo por medianeros a Jesucristo, la Virgen y los Santos. Las letanías más antiguas después de las de los Santos (año 595) son las de la Santísima Virgen. Llámanse lauretanas o de Loreto, y fueron aprobadas por Sixto V en 1587.
LETANÍAS
Señor, ten piedad de nosotros, Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros, Cristo, ten piedad de nosotros,
Señor, ten piedad de nosotros, Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos, Cristo óyenos
Cristo, escúchanos, Cristo, escúchanos
Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, que eres un solo Dios, ten piedad de nosotros.
A continuación, se responderá “ruega por nosotros”.
Santa María, ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios, ruega por nosotros.
Santa Virgen de las Vírgenes, ruega por nosotros.
Madre de Jesucristo, ruega por nosotros.
Madre de la divina gracia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre sin mancha,
Madre incorrupta,
Madre Inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso de honor,
Vaso de insigne devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consuelo de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los ángeles,
Reina de los patriarcas,
Reina de los profetas,
Reina de los apóstoles,
Reina de los mártires,
Reina de los confesores,
Reina de las vírgenes,
Reina de todos los santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina elevada al Cielo,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la paz,
Reina de nuestra familia.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo.
Perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.
Escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.
Ten piedad de nosotros.
Recurrimos a tu asistencia Santa Madre de Dios; no desprecies las súplicas que te hacemos en nuestras necesidades; antes bien, líbranos de todos los peligros, Virgen Gloriosa y llena de bendición.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor Jesucristo.
Te rogamos nos concedas, Señor Dios nuestro, gozar de perpetua salud de alma y cuerpo, y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, vernos libres de las tristezas de la vida presente y disfrutar de las alegrías eternas. Por Cristo nuestro Señor. Amén.
SEÑAL DE LA CRUZ
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
ESQUEMA O RESUMEN
Lo que sería rezar una corona (5 misterios) al día.
MISTERIOS GOZOSOS (Lunes y jueves)
Señal de la Cruz + Credo + Padre Nuestro + 3 Avemaría + Gloria.
1. La Encarnación del Hijo de Dios.
Anuncio y Petición + Padre Nuestro + 10 Avemaría + Gloria + Oración de Fátima.
2. La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel.
Anuncio y Petición + Padre Nuestro + 10 Avemaría + Gloria + Oración de Fátima.
3. La Natividad de Nuestro Señor Jesucristo.
Anuncio y Petición + Padre Nuestro + 10 Avemaría + Gloria + Oración de Fátima.
4. La Presentación del Niño Jesús en el Templo y la Purificación de la Santísima Virgen.
Anuncio y Petición + Padre Nuestro + 10 Avemaría + Gloria + Oración de Fátima.
5. El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo.
Anuncio y Petición + Padre Nuestro + 10 Avemaría + Gloria + Oración de Fátima.
Padre Nuestro + Salutaciones a la Virgen María + Salve + Letanías Lauretanas + Señal de la Cruz.
MISTERIOS DOLOROSOS (Martes, viernes y sábado)
Señal de la Cruz + Credo + Padre Nuestro + 3 Avemaría + Gloria.
6. La Agonía de Nuestro Señor en el Huerto.
Anuncio y Petición + Padre Nuestro + 10 Avemaría + Gloria + Oración de Fátima.
7. La Flagelación de Nuestro Señor Jesucristo.
Anuncio y Petición + Padre Nuestro + 10 Avemaría + Gloria + Oración de Fátima.
8. La Coronación de espinas de Nuestro Señor Jesucristo.
Anuncio y Petición + Padre Nuestro + 10 Avemaría + Gloria + Oración de Fátima.
9. Jesús con la Cruz a cuestas.
Anuncio y Petición + Padre Nuestro + 10 Avemaría + Gloria + Oración de Fátima.
10. La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo.
Anuncio y Petición + Padre Nuestro + 10 Avemaría + Gloria + Oración de Fátima.
Padre Nuestro + Salutaciones a la Virgen María + Salve + Letanías Lauretanas + Señal de la Cruz.
MISTERIOS GLORIOSOS (Miércoles y domingo)
Señal de la Cruz + Credo + Padre Nuestro + 3 Avemaría + Gloria.
11. La Triunfante Resurreción de Nuestro Señor Jesucristo.
Anuncio y Petición + Padre Nuestro + 10 Avemaría + Gloria + Oración de Fátima.
12. La Ascensión de Jesucristo a los cielos.
Anuncio y Petición + Padre Nuestro + 10 Avemaría + Gloria + Oración de Fátima.
13. La Venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles y la Virgen María.
Anuncio y Petición + Padre Nuestro + 10 Avemaría + Gloria + Oración de Fátima.
14. La Asunción de Nuestra Señora a los Cielos.
Anuncio y Petición + Padre Nuestro + 10 Avemaría + Gloria + Oración de Fátima.
15. La Coronación de la Santísima Virgen como reina de cielos y tierra.
Anuncio y Petición + Padre Nuestro + 10 Avemaría + Gloria + Oración de Fátima.
Padre Nuestro + Salutaciones a la Virgen María + Salve + Letanías Lauretanas + Señal de la Cruz
