Sobre el símbolo del Arcoiris: El cristiano de 7 colores y el satanista de 6 colores.

La figura del perro en las Sagradas Escrituras. https://uncatolicoperplejo.com/la-figura-del-perro-en-las-sagradas-escrituras/
Juicio Final, de B Hans Memling (1466-1473).

Símbolo del Antiguo y Nuevo Testamento

En las Sagradas Escrituras, en el libro de Génesis del Pentateuco de Moisés (que data de entre los siglos XVII y XIII antes de cristo) el arcoiris , el de siete colores, ya estaba documentado como uno de los símbolos que representan al Espíritu Santo. Y recientemente, a principios de la década de 1970, el satanismo internacional, es decir, la judaica masonería, es cuando empezó a promocionar la bandera del arcoiris de seis colores. Más adelante lo vemos.

El ‘arco en las nubes’ de Génesis cap.9

«12 Y añadió Dios: «Ved aquí la señal del pacto que establezco entre mí y vosotros, y cuantos vivientes están con vosotros, por generaciones sempiternas: 13 pondré mi arco en las nubes, para señal de mi pacto con la tierra, 14 y cuando cubriere yo de nubes la tierra, aparecerá el arco, 15 y me acordaré de mi pacto con vosotros y con todos los vivientes de la tierra, y no volverán más las aguas del diluvio a destruirla. 16 Estará el arco en las nubes, y yo lo veré, para acordarme de mi pacto eterno entre Dios y toda alma viviente y toda carne que hay sobre la tierra.» 17 «Esta es—dijo Dios a Noé—la señal del pacto que establezco entre mí y toda carne que está sobre la tierra.»

Génesis 9, 12-17.

Nota a la cita: el pacto de Dios con los hombres es un pacto de amor de un Padre para con sus hijos. En el Antiguo Testamento este pacto está representado en el Arca de la Alianza y reflejado en al menos 43 citas, desde (Números 10, 33) hasta (Jeremías 3, 16). Y mencionado en la carta de San Pablo a los hebreos en (Hebreos 9, 4).

Apocalipsis 4

«2 Al instante, en espíritu, vi un trono, que estaba colocado en medio del cielo, y sobre el trono, uno sentado. 3 Y el que estaba sentado me parecía semejante a la piedra de jaspe y al sardónico, y el arcoiris que rodeaba el trono era semejante a una esmeralda.»

Apocalipsis 4, 2-3.

Las alas de los Ángeles

A las alas de los Ángeles de Dios también se las representa con los colores del arcoiris, ya que están acompañados por el Espíritu Santo. La última imagen es del Museo Clementino del Vaticano (enlace a Flick).

El ángel caído

Vean cómo Alexandre Cabanel en 1847 interpretó las alas del ángel caído. Caída que consistió en rechazar a Dios, provocando así la expulsión del Espíritu Santo que le acompañaba. La representación que hace Cabanel es errónea, debido a que tras caer ya no hay arcoriris en sus alas.

El Ángel caído, por Alexandre Cabanel (1847).

Usurpar los símbolos de Dios

La gran fijación del diablo está en suplantar a Dios y ser adorado. De ahí viene el que se apropie de los símbolos de Dios y los pervierta. Esto es, que los vacíe de significado y como a un calcetín los dé la vuelta en el sentido contrario. Y el símbolo del arcoiris, entre otros, es objeto de esta manipulación.


La bandera LGTBI «nace» en 1978

La bandera que conocemos, bandera salida de la masonería, empezó a verse a principios de los años 1970 «como símbolo de unidad internacional de toda la gente del planeta.» (Wikipedia).

Comenzó como símbolo globalista, «unidad internacional» de «todo el planeta». Bandera para un Nuevo Orden Mundial que no cuajó. Fue en 1978 cuando Gilbert Baker reorientó el símbolo hacia el movimiento gay.


El espíritu inmundo del ángel caído

El arcoiris de seis colores

Este arco iris de seis colores y no siete, en el Cristianismo se le denomina el espíritu del mundo o espíritu inmundo. El término ‘mundo’ en las Sagradas Escrituras hace referencia a toda organización del hombre de espaldas a Dios. Y el espíritu que lo inspira, el Espíritu del Mundo, es el espíritu de su príncipe, del principal inspirador contra Dios.

9 De pecado, porque no creyeron en mí; 10 de justicia, porque voy al Padre y no me veréis más; 11 de juicio, porque el príncipe de este mundo está ya juzgado.” – Juan 16, 9-11.

«31 Ahora es el juicio de este mundo, ahora el príncipe de este mundo será expulsado, 32 y yo, si fuere levantado de la tierra, atraeré a todos a mí. 33 Esto lo decía indicando de qué muerte había de morir.» Juan 12, 31-33.

El Espíritu del Mundo es el espíritu del ángel caído junto con el de sus príncipes sobre nosotros, y que en otras culturas lo denominan de diferentes maneras (Prana, Kundalini, Vri, Chi, etc), …

La vieja serpiente o espíritu de Satanás es el mismo espíritu que hoy vemos simbolizado en el arcoiris de seis colores. Simbolopgía masónica como por ejemplo, el término ‘energía’ o ‘vibra’, de ese estilo New Age que vemos mucho en internet (junto con términos como el de ‘despertar’ y que es en clave luciferina.

El despertar espiritual

Hay una etapa frontera que no todo el mundo experimenta y que es peligrosa. Se trata del despertar espiritual. Es una toma de conciencia sobre lo espiritual y la religión. En el Cristianismo se llega leyendo las Sagradas Escrituras y mediante la oración. Llega un momento en que se te abre el entendimiento y lo empiezas a entender todo, constatando que el mundo de los espíritus es real y te cambia la vida este despertar espiritual. Y es a partir de aquí cuando empiezan los ataques de la vieja serpiente y de sus demonios, a los que se les representa de múltiples formas. Como un animal depredador como el clásico león o la vieja serpiente, como un tiburón, un pulpo, de múltiples maneras se representa el atque de esats entidaes sobre los que han despiertado espiritualmente.

«8 Sed sobrios y estad en vela: vuestro adversario el diablo ronda, como un león rugiente, buscando a quien devorar. 9 Resistidle, firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos sufren vuestros hermanos en el mundo.»

– 1 Pedro 5, 8-9.

Pisar a la serpiente (rechazarla)

Debemos rechazar ese espíritu y ser prudente con todo aquello que lo pueda llamar o alimentar: excesos, lujo innecesario que nos hace daño, los placeres de la vanidad y en definitiva, el placer denso como el de la sexualidad, porque es utilizado como herramienta, anzuelo y vía de entrada en nosotros. En esa densidad sensorial el diablo se entromete en nuestra mente y sustituye lo que sentimos, anteponiendo su carne espiritual, su propia energía, mientras creemos que somos nosotros los que estamos generando de forma biológica ese placer denso, cuando resulta que no es así y que estamos comiendo carne de demonio. Nos conviene mucho evitar esto.

Pisar al espíritu del mundo (rechazarlo)

El Cristianismo en sí se basa en la enseñanza de cómo evitar y defendernos de estas entidades, del diablo y demás demonios, y de cómo y configurar nuestra vida para nuestro provecho personal y de la gente que nos rodea.

Nuestra Señora del Cielo, la Virgen María, y también San Miguel Arcángel pisando al dragón, entre otros Santos, nos enseñan que debemos pisar (rechazar, parar, negarnos) a la serpiente (al espíritu del mundo) con nuestros pies, que son estos últimos representación alegórica de nuestra mente, ya que son la parte más débil de nosotros y la que soporta todo nuestro peso.


Ejemplos del espíritu «arcoiris» de seis colores

Todo el Marxismo Cultural sale de las logias. Las ideologías progres son agendas de la masoenría. ¿Por qué creen que la izqueirda parece y suena como una secta? Pues porque es una secta: masonería.

El espíritu «arcoiris» del gran sindicato de actores

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